Agricultura 4.0, nuevas tecnologías en nutrición por más mayor sustentabilidad

En la segunda jornada virtual del Simposio Fertilidad 2021, Julián Muguerza de Glimax, habló de la agricultura 4.0, con una mirada a las nuevas tecnologías en nutrición de cultivos para una agricultura eficiente, responsable y amigable con el ambiente y la sociedad.

 

El último disertante de la segunda jornada virtual del Simposio Fertilidad 2021 fue Julián Muguerza, de Glimax, quien compartió su experiencia en un campo de la firma en el partido de Suipacha, provincia de Buenos Aires, con “el empleo del big data y las nuevas tecnologías de nutrición de cultivos, que pueden ayudarnos a dar valor al campo y a los recursos humanos. Son herramientas para aprender”, señaló.

 

En este sentido, Muguerza destacó que hay una gran capacidad de generar datos que deben manejarse, es un proceso de información, conocimiento y “saber hacer” y que el conocimiento evoluciona y así las tecnologías, tanto de procesos como de insumos. “Las tecnologías pueden ayudarnos a dar valor al campo y a los recursos humanos”, señaló.

 

Muguerza enfocó su presentación con el problema de la pérdida de fósforo (P) que sufre la agricultura argentina en casi toda su extensión. “¿Cómo podemos revertir esta situación con tecnología?”, planteó.

 

Julián Muguerza, de Glimax, quien compartió su experiencia en un campo de la firma en el partido de Suipacha, provincia de Buenos Aires

 

Un ejemplo es la adopción de aplicaciones de tasa variable de fósforo, que resulta en mayor producción, mayor rentabilidad y mejor asignación de un insumo como el fertilizante fosfatado.

 

La experiencia que dirigió se basó en la realización de “un muestreo intensivo del suelo”, basado en recolectar muchas más muestras de las que se hacen en el promedio de los diagnósticos, para luego dividir el lote según “las limitantes (tras medir el pH), por materia orgánica y por deficiencia de P”.

 

Con esos datos se concretó la 2da acción: “la nivelación, nutrir el suelo con aplicaciones variables de fertilizante fosfatado, de 0 a 570 kg/ha”. Con este manejo se consiguieron “multiplicar los rindes por kilo de fósforo aplicado”, ganando entre 140 y 640 kg de soja, según el lugar y la dosis.

 

Ese proceso se completó con el uso de SoilOptix, un sistema de mapeo de nutrientes de suelo de alta definición que permite generar mapas con 1.000 datos de cada nutriente por hectárea. “Con ésta generamos mapas de radiación gamma de alta definición tanto de textura, como de macro y micronutrientes. Estos diagnósticos son bastante integrales y nos ayudan a hacer fertilización y manejo de los cultivos en forma mucho más precisa. Y no sirven sólo para la decisión de fertilización, sino también en la siembra variable, la definición de ambiente, para definir rotaciones específicas y hacer un diseño más integral del sistema productivo”, concluyó.

 

Por último, agregó que hay nuevas tecnologías de sensoramiento, ya disponibles, pero hay mucho más aún por venir y que el objetivo es “aprender y mejorar”.