2008, un año de la seca madre

* Nota publicada 10 de diciembre de 2008

 

♦ Los memoriosos dicen que para encontrar un período seco tan prolongado hay que remitirse a 1962.

♦ Bahía Blanca y su zona de influencia tuvieron el noviembre más seco de los últimos 100 años (1,2 milímetros).

♦ Las cosechas de cebadas y trigos comenzaron entre 10 y 20 días antes de lo habitual. No se recuerda una trilla tan prematura. Las pérdidas de la cosecha fina rondaría el 40%.

♦ En Indio Rico, las Tucuras se comieron el poco pasto que quedaba y amenazan devorar girasoles y maíces.

♦ Se estima que en la zona resta sembrar el 45% de la soja de primera. Incluso, algunos productores no pudieron completar la siembra de girasol.

♦ Hasta ayer, 2008 acumulaba un déficit de 190 milímetros respecto a la media anual. Es el sexto año consecutivo en el que las precipitaciones son inferiores al promedio histórico.

♦ La falta de forraje hace que la situación ganadera sea crítica: muchos productores están malvendiendo la hacienda.

♦ Los registros indican que la última lluvia de relativa importancia que recibió la zona fue el 28 de setiembre, cuando se contabilizaron 31 milímetros

Un productor con muchísimas campañas encima y que ha visto volar tierra en su campo de El Triángulo atiende el teléfono con voz de amargado. “La verdad es que no lo puedo creer. Otra tormenta pasó como si nada, es como que rodeó Tres Arroyos… Cayeron dos gotas y listo. Esto de la seca es tan grave que ya ni me importa la presidenta. Lo único que quiero es que llueva”, contestó ante la simple pregunta “¿Cómo andás?”, la formalidad que se dice para empezar una conversación. La seca lo desvela. Igual que a tantos otros, o mejor dicho, a todos.

“Tendrías que ir a sacar un foto a la laguna de Tumini, sobre la ruta 3, ahí nomás del cruce con la 85, es la primera vez en mi vida que la veo seca”, propuso otro chacarero con campo en Cascallares que no solamente no pudo sembrar soja todavía, sino que le quedaron colgados un par de lotes de girasol.

“Ni me hablés, esto es un desastre. La cebada se defendió, el trigo viene mal y me queda el 50% de la soja por sembrar. Pero lo que me da más pena son las vacas que no tienen qué comer”, aportó otro productor, con campo ubicado en cercanías de La Sortija.

 

Deshidratada. Desde la banquina de la ruta 3 se puede observar las consecuencias de la seca. En el kilómetro 503 las laguna de Tumina no tiene ni una gota de agua

Los lamentos que brotan como el agua que falta se frenan ante el pedido de antecedentes. Ahí los productores dudan, piensan y se toman su tiempo. Todos coinciden: desde 1962 no se produce una sequía tan intensa como la de estos días. Algunos lo dijeron porque la vivieron, otros porque se la contaron.

“La cosecha se perdió casi toda. Pero al año siguiente vino un cosechón, y el trigo valía muchísimo”, contó Hugo Carracedo, uno de los que fue testigo de lo ocurrido. “Lo llamativo de lo que pasa ahora es la época del año en que se da la seca. Por lo general las sequías en esta zona se dan en otoño e invierno”, argumentó Mariano Astiz.

Déficit

Según la informes que mes a mes realiza la ingeniera Marta Borda, responsable del área agrometeorología de la Chacra Experimental Integrada Barrow, hasta ayer, 2008 acumulaba un déficit de 190 milímetros respecto a la media anual. Si el dato así solo suena feo, peor es leer en los informes que indican que este es el sexto año consecutivo en que las precipitaciones no alcanzan a los 760 milímetros del promedio tomando desde 1924 a esta parte. Porque en 2002 -recordado por la inundación- fue la última vez que se superó esa marca.

Los registros también cantan que la última lluvia de relativa importancia que recibió la zona fue el 28 de setiembre, cuando se contabilizaron 31 milímetros. A partir de allí no hubo precipitaciones de más de 10.

 

La tapa del Suplemento Campo el miércoles 10 de diciembre de 2008 con la imagen de la laguna de Tumini seca

Pero Tres Arroyos no es el único distrito que está sufriendo esta seca feroz. Bahía Blanca y su zona de influencia, según informó el Servicio Meteorológico Nacional, ha soportado el noviembre más seco de los últimos 100 años. Apenas cayó 1,2 milímetros, la marca más baja desde que se cuenta con estadísticas del organismo oficial. En tanto, en el partido de Puán, fuentes privadas informaron que el déficit hídrico ronda los 300 milímetros.

Sentado espero

En lo que es la cosecha fina las consecuencias están a la vista. Las estimaciones indican que las pérdidas rondarán un 40%, teniendo en cuenta a la cebada y el trigo. En el caso del cultivo cervecero, que es más rústico, los resultados no fueron tan preocupantes. En trigo todavía es una incógnita. Aunque, obviamente, no hay grandes expectativas.

Mientras el tiempo pasa y no llueve, la que va hipotecando su futuro es la cosecha gruesa. Maíces y girasoles están empezando a sentir el estrés, y una buena parte de la soja, en tanto, todavía no ha podido ser sembrada.

“Se supone que algún día volverá a llover”, repiten los chacareros.

Se supone que sí…