“La Cooperativa Alfa está incentivando a los socios a ir por más”

Alejandro Vejrup analizó la buena actualidad que transita la entidad, con un crecimiento en la comercialización de granos y ventas de fertilizantes y agroquímicos. El gerente planteó los desafíos que aparecen en el mediano y largo plazo y describió las inversiones que hay en marcha

 

En noviembre de 2020, el ingeniero agrónomo Alejandro Vejrup decidió tomar el desafío de convertirse en el gerente de la Cooperativa Rural Alfa. Si bien tenía una gran familiaridad con la entidad, porque su abuelo y su padre siempre fueron socios, incluso él cuando se sumó a la empresa agropecuaria familiar también se asoció, no es lo mismo estar del otro lado del mostrador. “Me fui adaptando a la función y me siento muy bien con lo que hago”, explica.

Tras criarse en el campo, en la zona de San Francisco de Bellocq, Alejandro vivió en Tres Arroyos, un año en Dinamarca y luego en Buenos Aires. Estudió agronomía, trabajó en Aacrea y desde hace algunos años estaba nuevamente por estas tierras, trabajando en el campo con su papá Félix. Así fue que mientras integraba el directorio de la cooperativa le ofrecieron la gerencia. Y aceptó. “Yo en las reuniones era de preguntar mucho, de querer saber un poco de todo, y creo que por eso habían pensado en mí para el cargo”, analiza.

Con algo más de nueves meses como gerente, Alejandro tiene una radiografía completa y detallada de cómo es la actualidad de la cooperativa y cuáles son las metas que tiene por delante. Sobre esos carriles, entonces, transita la charla con La Voz del Pueblo.

“La cooperativa viene con buenos resultados. Gran parte de eso se debe a una buena gestión comercial, venimos aumentando la cantidad de toneladas comercializadas”. FOTO DE ESTEBAN BATALLA

– ¿Cómo está hoy Alfa?

– Alfa es una cooperativa que está sólida, que tiene socios consecuentes, y que está tratando de aumentar los servicios. Si bien está abierta a sumar terceros, por tradición no asocia a cualquier productor. Está muy arraigado el sacrificio que hicieron los pioneros, los socios fundadores, para lograr esto. Además, tenemos un perfil bastante conservador, entonces no se suelen hacer locuras, pero siempre hay que estar aggiornado e ir actualizándose. Yo estoy muy enfocado en los hijos de los actuales socios, en cómo atraerlos, en cómo interesarlos. En las nuevas generaciones.

– ¿Cómo se puede atraerlos? Hoy la competencia es mucha.

– Nosotros nos podemos hacer fuertes en servicio, eso ya lo sabemos, pero necesitamos definir en qué servicios. Hace un tiempo hicimos una encuesta entre nuestros socios para evaluar el nivel de satisfacción, tuvimos un gran porcentaje de socios y de terceros que contestaron, y el 100% de los socios dijo que recomendaría a la cooperativa. Quiere decir que están conformes, pero cuando preguntás qué nuevo servicio debería prestar Alfa, las respuestas son diversas: plataformas digitales, servicio de aplicación de agroquímicos selectivos, ayuda en el manejo de algún excedente financiero. La paleta de servicios que uno puede dar es grande, pero también está acotada, porque en definitiva es una cooperativa agropecuaria, no podemos empezar a asesorar a alguien en la parte financiera.

– Al margen de ese escenario, debe haber coincidencias como para empezar a trabajar.

– Sí, viendo para adelante, todo lo relacionado a la tecnología es lo que más atrae a los jóvenes, y también a los grandes -pese a que les cuesta un poco más-. Pero es uno de los puntos a trabajar.

– ¿Sería avanzar en lo que es agricultura de precisión?

– Nosotros en lo que es agricultura de precisión en el área de agronomía tenemos al ingeniero Diego Croce, que está empezando a dar el servicio de mapeo satelital y otras herramientas a través de la plataforma ACA Mi Campo, para hacer la dosificación variable. Hay muchos hijos de socios que se juntan con Diego y trabajan. Pero todavía hay que darle forma, porque es un servicio que si bien hay que ofrecerlo, tenemos que definir cómo lo damos, y si tenemos la capacidad de hacerlo con una gran cantidad de socios.

– Los socios más grandes siempre se refieren al sentido de pertenencia por la cooperativa, ¿qué les pasa en ese sentido a las nuevas generaciones?

– Es difícil de medir hoy el sentido de pertenencia. Además, la pandemia no ayuda, y la tecnología te aleja cada vez más. Es complejo, y no tengo claro cómo se sienten representados los jóvenes con la cooperativa. Es un trabajo para hacer, pero también hay que ver qué es lo que quieren las nuevas generaciones. Por ahí quieren simplicidad de las cosas, en eso estoy seguro. Que sea barato, bueno y bonito. Ven lo económico, pero también ven la simpleza.

– Volviendo a la actualidad de Alfa, ¿viene creciendo en acopio y en comercialización?

– La cooperativa viene con buenos resultados. Gran parte de eso se debe a una buena gestión comercial, venimos aumentando la cantidad de toneladas comercializadas. La idea es hablar con todos los socios que por algún motivo no estaban muy presentes y que vuelvan a trabajar con la cooperativa. Se aumentaron las toneladas respecto del ejercicio anterior, un 10% más de comercialización; aumentaron fuerte también las ventas de fertilizantes; la sección de agroquímicos tuvo una evolución muy favorable.

– ¿A qué le atribuís esa evolución?

– Creo que es porque se está incentivando a los socios a ir por más. Y una parte importante de que la cooperativa tenga un buen resultado es que los cultivos el año pasado estuvieron muy bien. Porque si bien en casos puntuales hubo rindes muy malos, en términos generales la cosecha fue buena. Pero además, hubo estrategias para crecer, como en el caso del maíz. Como vimos que había más superficie sembrada, buscamos capturar parte de ese aumento otorgando un punto libre más de humedad. Históricamente Alfa daba un punto, este año en maíz dimos dos, entonces el productor que estaba al límite lo mandaba a la cooperativa y no pagaba secado. Esa decisión hizo que varios que no estaban entregando en la planta de silos, volvieran a hacerlo, y obviamente que eso fue un beneficio.

– ¿Tienen inversiones previstas?

– Sí, en estos días empezamos la obra para la construcción de un galpón para agroquímicos en la planta de silos, con las normas Casafe que corresponden para estar ambientalmente como lo indica la ley. Se trata de un galpón de 20 metros de ancho por 40 de largo, que lo realizará Tiemersma, porque siempre tratamos de generar trabajo local. Se comenzó el terraplén, el acomodamiento del terreno y estimamos inaugurarlo entre marzo y abril. Al lado tendrá un tinglado para descarga, y la idea a futuro es hacer otro al costado para hacer tratamiento profesional de semilla. También sumamos nuevos tachos de 50.000 litros para fertilizantes líquidos, para tener más variedad.

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Dársena sobre la ruta 228

La Cooperativa Alfa ya inició conversaciones con Vialidad Nacional para la construcción de una dársena de aceleración y desaceleración sobre la ruta 228 a la altura de la planta de silos. “Nos preocupa mucho el ingreso y el egreso de camiones a la cooperativa, sobre todo en la época de cosecha que coincide con un mayor tránsito hacia Claromecó”, explicó el gerente Alejandro Vejrup.

“Si bien no es una inversión productiva, porque no va a tener ningún rédito, es una inversión de responsabilidad social. Y creemos que, pese a hacer una obra costosa, tenemos que hacerla”, agregó.

En cuanto a los plazos de construcción, todavía no hay precisiones porque no es una obra de gestión simple debido a los permisos y a las habilitaciones que se tienen que lograr.