En Palermo la exposición fue de Rústicos

La octava edición del “Máxima Selección Genética” estuvo a la altura del escenario. La destacada oferta, en calidad y cantidad, logró excelentes promedios, en un remate ágil que no tuvo fisuras

 

El restaurante central del predio de Palermo de la Sociedad Rural Argentina estaba decorado como para una fiesta, se percibía en el ambiente que se iba a producir un evento importante. Rústicos desembarcaba en la catedral de la ganadería para dar un paso más hacia adelante en este camino que empezó a desandar hace ocho años. Y vaya si lo dio.

En Palermo esta vez la exposición la organizó Rústicos y su octava edición del remate “Máxima Selección Genética” estuvo a la altura del escenario elegido para que las cámaras de Canal Rural lo difundan en todo el país. “Esto es un sueño cumplido. No lo puedo creer todavía lo que vivimos”, dijo Sergio Amuchategui, el “padre de la criatura”, a pocos minutos de que Roberto Mondino bajara el martillo por última vez, tras unas cinco horas de ventas.

Y si el lugar era emblemático para la ganadería, las presencias que estuvieron en el predio potenciaron aún el evento. Horacio Gutiérrez, de cabaña Tres Marías, fue uno de los participantes, por ejemplo. “Acá hoy estuvieron muchos de los criadores más importantes del país”, dijo con orgullo Amuchategui.

Juan García, el director técnico de Rústicos; el martillero Roberto Mondino; y Sergio Amuchategui

Previo a las ventas, las autoridades de la Asociación Argentina de Angus le entregaron un reconocimiento a cada uno de los criadores y cabañeros participantes del proyecto Rústicos y luego se hizo un silencio y una oración en recuerdo a los que ya no están, en un momento de alta carga emotiva.

Después sí largaron las ventas. Con los 194 lotes preofertados (fueron 1.202 las preofertas hechas) era como que el pescado estaba vendido antes de empezar. Pero remates son remates y hasta que no se baja el martillo no hay nada dicho.

El arranque fue muy fuerte con una vaca con cría de Arandú que alcanzó los 3.000.000 de pesos. De allí en más una oferta, con volumen y muchas manos, que salió con una agilidad no muchas veces vista en un remate televisado y un promedio destacado.

En la torada la situación fue algo diferente. Los animales de pedigree fueron bien productivos y sin números exorbitantes, pero con una uniformidad en los precios, que hizo que se lograra un excelente promedio. Otro dato relevante: nunca se detuvo la agilidad y cantidad de manos levantadas.

Después fue el turno de los vientres paridos y preñados, que comenzaron con las vacas con cría logrando valores de mercado pero también con interés, sobre todo teniendo en cuenta el gran volumen a venta en las “fabricas”.

Los toros PC salieron a la pantalla y nuevamente las manos arriba abundaban en cada lote. Agilidad y valores interesantes se fueron dando con el correr de los animales.

Con un gran ambiente y una mejor puesta en escena, el remate comenzó a las 14 y terminó pasadas las 19

En el cierre las futuras madres salieron a escena y los valores se fueron bien arriba. Clase y genética encontraron muchas manos y con fluidez se colocaron la totalidad a valores muy destacados.

Así llegó el final, los aplausos, la emoción, y la frase que repetía cada uno de los presentes: fue un rematazo. Por calidad, por cantidad, por promedio. Y porque fue en Palermo. Rústicos, una vez más, estuvo a la altura del desafío.

Estos fueron los valores: