El INASE creó una “Comisión de Auditoría para el trigo HB4”

Será para realizar un seguimiento del cereal tolerante a sequía aprobado de manera condicional a la espera de una autorización de Brasil. Hoy hay 55.000 hectáreas de ensayos llevados a cabo por Bioceres

 

“Créase la Comisión de Auditoría de Trigo HB4 en el ámbito de la Dirección de Fiscalización, dependiente de la Dirección Nacional de Articulación Federal del INASE”, dice la normativa que será publicada en los próximos días en el Boletín Oficial e intentará apaciguar los reiterados reclamos de varios sectores de la cadena triguera por los ensayos de trigo transgénico que la empresa Bioceres tiene distribuidos en distintas localidades del país y una posible “fuga” del material implantado que pudiera contaminar al trigo convencional y perjudicar la comercialización del cereal argentino.

Así fue que el Ministerio de Agricultura recogió el guante y elaboró un protocolo especial para asegurar a la cadena triguera que no habrá peligro. Y se decidió crear una “Comisión de Auditoría para el trigo HB4”, que deberá monitorear las acciones que se lleven a cabo respecto a las semillas transgénicas.

Hay que recordar que el trigo HB4 fue aprobado en Argentina de manera condicional a la espera de una autorización de Brasil, el mayor comprador del cereal.

Según se informó de las Federación de Acopiadores, Bioceres esta campaña sembró unas 55 mil hectáreas y no hay datos sobre la ubicación de los lotes en cuestión, lo que dificulta realizar un control.

“El 80% del material cosechado deberá ser desactivado en su poder germinativo y/o procesado, debiendo informarse a la Comisión el lugar de procesamiento, cronograma de trabajo y destino del mismo, en un plazo que no exceda de los 10 días”

La Comisión especial “estará integrada exclusivamente por agentes del referido Instituto Nacional”. Lo primero que hará es recibir información de parte de Bioceres, a la que se le otorgó un plazo de cinco días para informar sobre “el inventario actual de existencias en cada una de las plantas de procesamiento y/o lugares de almacenamiento con georreferencia de su ubicación. Deberá informar material clasificado, no clasificado, descartes y materiales de purga”, publicó el sitio “Bichos de campo”.

Una vez definido cuánto y dónde conserva Bioceres de las semillas (en principio, la que se cosechó de las 7.000 hectáreas sembradas en la primera campaña, porque las otras 55.000 hectáreas todavía no han sido cosechadas), el INASE le permitirá “conservar hasta un 20% en calidad de semilla, debiendo identificar, en este caso, lugar de almacenamiento y condiciones del mismo, a fin de permitir su control y verificación”.

El INASE le permitirá a Bioceres “conservar hasta un 20% en calidad de semilla, debiendo identificar, en este caso, lugar de almacenamiento y condiciones del mismo, a fin de permitir su control y verificación”

¿Y qué sucederá con el resto? El artículo 4° de la norma dictada define con claridad que “todo material que no se encuentre incluido en el artículo que antecede (es decir en el 20% mencionado), deberá ser desactivado en su poder germinativo y/o procesado, debiendo informarse a la Comisión el lugar de procesamiento, cronograma de trabajo y destino del mismo, en un plazo que no exceda de los 10 días”.

Respecto del nuevo material sembrado en la campaña 2021/22 (las mencionadas 50 mil hectáreas), Bioceres también deberá informar en cinco días todos los lugares de siembra. Según anticipó “Bichos de Campo”, estos están distribuidos entre 225 productores en todo el territorio nacional.

La compañía también deberá acreditar ante la nueva Comisión “un cronograma de cosecha que contendrá, como mínimo, el establecimiento a cosechar, superficie a cosechar, fecha de inicio de tareas, contratista que interviene, cosechadora o cosechadoras afectadas, y cualquier otro dato de interés” sobre este proceso.

A la vez se exigirá “un plan detallado de preservación de identidad y confinamiento, que contenga asimismo un plan de contingencia que prevenga y remedie las posibles fugas de material”.

“Las plantas que se involucren en el procesamiento y almacenaje de Trigo HB4 deberán estar exclusivamente dedicadas al manejo de este material, no pudiendo procesar otro trigo convencional”, se estableció.

En el caso de esta cosecha, Bioceres será obligada a destruir la mitad de la cosecha esperada y solo podrá utilizar como reserva de semilla el otro 50%.