La limitación de las exportaciones de maíz no impactará en la siembra

En esta región no se modificará la superficie maicera en esta campaña según explicaron los asesores consultados. Hoy preocupa más el fuerte incremento de los fertilizantes. La intervención del mercado sí tendría efecto en cuanto al área sembrada el ciclo que viene

 

Según el último informe de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires se llevan sembradas poco menos del 25% de los 7,1 millones de hectáreas que están previstas hacer con maíz en la campaña 2021/22. Si bien es difícil arriesgar qué es lo que va a ocurrir en las otras regiones productivas, las consultas hechas por LA VOZ DEL PUEBLO a asesores de esta zona arrojaron que, salvo excepciones, la medida de limitar las exportaciones del cereal que oficializó el Gobierno la semana no tendrá impacto en la superficie de este ciclo.

El argumento determinante es que la gran mayoría de los productores ya compró las semillas y los insumos para afrontar la siembra, porque la planificación está definida hace meses. “A esta altura lo que está planificado de gruesa se va a cumplir, no cambia el panorama”, fue la respuesta más escuchada. Incluso surgió el importante aumento que tuvieron los fertilizantes en estos últimos meses como un factor que podría tener cierta injerencia por sobre la intervención del mercado.

“Lo que es maíz de primera, tanto temprano como tardío, no va a cambiar mucho. Los productores que yo asesoro ya tenían todo comprado, inclusive lo que es maíz temprano ya se ha terminado de sembrar”, explicó el ingeniero Luciano Piloni, miembro de la Regional Tres Arroyos de Aapresid, titular de AIAGRO y quien asesora unas 14.000 hectáreas en esta zona.

“Sí posiblemente cambie si siguen estas distorsiones es lo que tiene que ver con el maíz de segunda. Porque es un cultivo que tiene un rendimiento menor, el margen es menor, y la inversión inicial que hay que hacer, en comparación con una soja de segunda, es mayor. Pero hay que ver cómo vienen las lluvias”, agregó.

Fertilizantes por las nubes

El ingeniero Gustavo Thiessen, quien asesora campos principalmente de Coronel Dorrego y es el responsable de que el maíz haya conquistado esa zona antes considerada marginal, puso más el foco en el aumento de los insumos que en la limitación de las exportaciones. “Hay factores que están empezando a jugar en contra a futuro. Una es la limitación de las ventas, pero hay que ver cuánto es el saldo exportable. Y el valor de los insumos, que se están yendo cada vez más para las nubes”.

En este sentido, el técnico manifestó que “el incremento de los fertilizantes tiene impacto directo sobre el maíz. La tonelada de urea hoy está a 1070 dólares la tonelada, cuando arrancamos la compra en la precampaña costaba la mitad”, advirtió.

“A esta altura lo que está planificado de gruesa se va a cumplir, no cambia el panorama”, fue la respuesta más escuchada

Lo complicado para Thiessen es que “se están generando muchos factores de incertidumbre a futuro. Este año ya está jugado, pero el que viene con esa suba de insumos y la cuestión de la limitación de exportaciones podrá generar consecuencias”.

Desconfianza

Pasando al escenario nacional, para Sebastián Salvaro, analista de mercados de AZ Group, la medida genera “desconfianza” entre los productores por el manejo que hará el Gobierno en la campaña en curso.

“Crece la desconfianza de los productores acerca del manejo político de este cereal en la nueva campaña y muchos se preguntan si efectivamente va a aumentar el área sembrada de maíz en la Argentina, como se estimaba, con este escenario. Todavía queda una porción de maíz temprano por implantar y el 100% de tardío y de segunda”, planteó.

“Hay muchas compras de insumos ya hechas, pero también hay que considerar que en algunas zonas falta agua en el suelo para sembrar, que los precios de los fertilizantes han subido considerablemente y que aún queda 20% de la semilla por vender. La combinación de estos factores, más el factor político, puede volcar, una vez más, a los productores a sembrar otros cultivos que no tengan la nefasta categoría de bienes culturales impuesta al maíz, al trigo y a la carne por el actual ministro de Agricultura”, agregó.