Brasil le dio luz verde a la harina de trigo transgénico de Bioceres

Así lo anunció la compañía, que además de celebrar la noticia, aclaró que por ahora no planea vender semilla ni exportar granos o harina de trigo modificado al país vecino

 

Bioceres anunció que recibió la aprobación regulatoria de Brasil para la venta de la harina proveniente de la molienda del trigo transgénico HB4, una noticia celebrada como un hito y que seguramente le agregará más polémica al tema. La compañía también aclaró que seguirá gestionando toda su producción en el marco de contratos muy rigurosos para evitar la filtración de material transgénico en la cadena comercial.

“El 11 de noviembre Bioceres recibió la aprobación regulatoria por parte de CTNBio, del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación de Brasil de su trigo HB4, cultivo que cuenta con una tecnología de tolerancia a sequía única a nivel mundial”, indicó la empresa en un comunicado, destacando que este OGM ha sido un desarrollo público-privado y celebrando que “la ciencia argentina sigue produciendo impacto. Lo que pasó hoy es un hito más en ese camino”.

“La aprobación en Brasil confirma lo que las autoridades argentinas habían dictaminado: el trigo HB4 es seguro para el medio ambiente y para la salud humana y animal. Bioceres presentó toda la evidencia solicitada, fue evaluada y obtuvimos la aprobación”, agregó.

“¿Cómo sigue el proceso? Independientemente de la aprobación por parte de Brasil, Bioceres seguirá gestionando la producción de semillas y grano de trigo HB4 bajo el programa de identidad preservada que se utilizó en las últimas dos campañas para garantizar la trazabilidad de nuestra producción. Es importante destacar que tanto la semilla como el grano producido son 100% propiedad de Bioceres”, explicó la compañía.

La aprobación en Brasil era la condición que el Ministerio de Agricultura, que había aprobado el trigo HB4 en agosto de 2020, puso para la liberación comercial del grano modificado en el país. Esto debido a que el cereal es el principal producto de exportación de la Argentina hacia el vecino país. Finalmente, se aprobó hoy solo la comercialización de la harina de esa variedad, lo que supone que ahora sí podrían verse facilitados tanto la siembra de esa variedad aquí como la venta de la harina en el vecino país.

Aunque Bioceres informó que no planea ni vender semilla (sembró 55 mil hectáreas en la Argentina) ni exportar granos o harina de trigo modificado a Brasil. De modo que por ahora la compañía será la única productora del trigo HB4 a través de una red de socios seleccionados. Según se informó, en total hay 225 productores que ya siembran esa variedad bajo una estricta supervisión tanto de la compañía como del INASE (Instituto Nacional de Semillas), que estableció reglas bastante estrictas para evitar la contaminación cruzada con los trigos convencionales sembrados en el país.

Rechazo

La posible contaminación del trigo convencional con granos transgénicos es el principal argumento esgrimido por la cadena de comercialización (acopiadores, cerealeras, molinos y hasta varias entidades de productores) tanto aquí en el país como en Brasil, donde la poderosa asociación de molinos brasileños Abitrigo anunció que no compraría la nueva variedad.

Bioceres, en este escenario de rechazo bastante generalizado, avisó que no cometerá ninguna torpeza y mucho menos se apresurará. “Esto va en línea con la adhesión de Bioceres a los cinco requisitos definidos antes de la liberación comercial del trigo HB4”, indicó un comunicado.

Sólo un paso

“Este es un primer paso, pero hay que ir despacio. Aprobaron la harina (el producto final de la molienda) y no el grano. Pero con esto solo no alcanza para liberar la siembra en la Argentina”, aclaró un funcionario del Ministerio de Agricultura consultado por Bichos de Campo, que está empapado con este tema e incluso trabaja a contrarreloj para dar garantías a la cadena triguera nacional de que no se producirá una contaminación del trigo convencional con esta variedad transgénica, como muchos temen.

Para empezar, consideró la fuente, por ahora el aval de la CTNBio no solo es incompleto (pues abarca solo el producto harina elaborado a partir de las espigas del trigo HB4) sino que es simplemente un pronunciamiento técnico que debe ser todavía validado “políticamente” por las autoridades de Brasil.

“Si la parte política de Brasil aprueba esta normativa técnica adoptada con la harina, es un paso gigante y todo lo demás se va a dar por añadidura. Van a tener que aprobar también el grano para que puedas ingresar el trigo para hacer esa harina, porque si no sería una gran contradicción”, explicó el funcionario.

(Con información de Bichos de Campo)