La Niña se portaría un poco mejor de acá a fin de año

“El sur bonaerense fue el más perjudicado hasta ahora por el evento. Se espera que haya una cierta reactivación de las lluvias en el último tramo del año, aunque no hablamos tampoco de volúmenes importantes”, dijo Leo de Benedictis en el ciclo de charlas de la DAN. Pronostican precipitaciones para este fin de semana

 

“El evento La Niña ya empezó a manifestarse no de manera extrema, pero sí un poco más intenso para algunos sectores y más debilitado para otros. En el sur y sudeste bonaerense La Niña tuvo un efecto muy marcado. Pero se espera una cierta reactivación de las lluvias en el último tramo del año”, explicó el licenciado Leonardo de Benedictis en su habitual presentación del último jueves de cada mes en el ciclo de charlas virtuales de la DAN.

Luego de contar que están pronosticadas lluvias para este fin de semana, completó sus perspectivas con un moderado optimismo en cómo será el comportamiento del clima en el corto y mediano plazo. “Ahora se esperan precipitaciones, pero serán fenómenos aislados, como viene ocurriendo en octubre y noviembre, no se trata de algo generalizado”, aclaró.

Y agregó: “Para el último tramo del año habrá una cierta reactivación para la zona comprendida entre Bahía Blanca, Tres Arroyo, Indio Rico, y más al oeste también. Sin embargo, no esperen un volumen demasiado importante. Se producirán eventos que ayudan, golpes de agua aislados que dejan un buen registro, pero en áreas acotadas. Eso es lo malo que tienen los años de estas características”.

Ampliando el análisis de lo que viene ocurriendo con el clima, De Benedictis advirtió que aún no comenzó lo peor de La Niña, al menos para el resto de las regiones. “Se espera que en cualquier momento el fenómeno empiece a manifestarse. Cuando arrancamos la campaña se pronosticaba que el período más crítico iba a ser noviembre y diciembre. Probablemente eso se haya desplazado y sea más intenso en diciembre y enero”, explicó.

Esto también correría un poco la normalización de la situación. En este nuevo escenario “empezaría a disiparse a partir de febrero, momento en que de a poco tenderían a normalizarse las lluvias”, analizó el licenciado.

Con este ajuste en cuanto a los períodos de acción de La Niña, a fines del verano y comienzos del otoño se produciría un aumento en el régimen de las precipitaciones. “Entre fines de marzo, inicios de abril, la situación empezará a normalizarse y nos acercaríamos a la normalidad en cuanto a generación de lluvias”, completó De Benedictis.

Esta situación también genera que sea bajo el riesgo de la ocurrencia de heladas tempranas. “Siempre hablamos en término de riesgos, esto implica que no estamos exentos a que se produzcan. El riesgo, según cómo venga el año, puede considerarse extremo, alto, medio, bajo o nulo. En el otoño estaremos atravesando una situación que no es propensa a generar heladas tempranas”, comentó el especialista.