Una lluvia fundamental para la gruesa y para el ánimo

Las precipitaciones del fin de semana, inesperadas por el volumen de los registros en varias zonas, resultan un aporte clave para los cultivos de verano. Para los lotes de primera ya nacidos, para los que restaban sembrar y para alentar la siembras de segunda. Salvo para algunos trigos tardíos, las lluvias no tuvieron impacto en la fina

 

Estaba pronosticado un golpe de agua, se estimaba la caída de entre 5 y 10 milímetros, pero esta vez las previsiones se quedaron cortas. Así es que en forma inesperada muchas zonas de la región recibieron de 25 milímetros para arriba, y otras, entre las que se encuentra Tres Arroyos tuvieron registros más escasos.

Estas precipitaciones llegaron tarde para la mayoría de los lotes con cultivos de fina, pueden favorecer al llenado de grano de algunos trigos tardíos únicamente. Pero la cebada ya se está cosechando y buena parte de los trigos ya estaban jugados. En cambio, fue una muy buena noticia para la campaña de gruesa, para los cultivos de primera, que se están implantando o se encuentran en etapas tempranas y la humedad acumulada en los perfiles hasta estas precipitaciones era muy baja. Y también para posibilitar la siembra de los de segunda.

Y sobre todo el agua logró cambiarle el ánimo al productor.

“El agua vino a pedir de los cultivos de gruesa que ya estaban empezando a necesitar, y faltaban sembrarse o terminar de implantarse una buena cantidad de lotes de maíces tardíos”, explicó el ingeniero Matías Fik, asesor de Bioterra. “En cuanto a la fina, quedan muy pocos lotes que van a poder utilizar el agua, son los más tardíos y como siempre son más erráticos”, agregó.

“Pero siempre viene bien el agua para recargar los perfiles y tener la oportunidad de implantar algún cultivo de segunda con mejores chances”, completó.

Para el ingeniero Gustavo Thiessen, que asesora campos mayormente en la zona de Coronel Dorrego, de las más beneficiadas en cuanto al volumen caído, “esta agua inesperada, de un rango de entre los 40 y 60 milímetros, en primer término cambia el ánimo, y eso es fundamental”. En cuanto al impacto agronómico, explicó: “Es importantísima para acumular agua en los cultivos de gruesa, porque carga otra vez el perfil de lo hecho temprano y hará que nazca todo lo que está sembrándose”.

Además, “como el acumulativo empieza a ser interesante, hay una tendencia a tratar de sembrar los cultivos de segunda”. En este sentido, analizó: “Con los altos valores que tienen los fertilizantes e insumos de fina para el año que viene, muchos productores apuntan a hacer cultivos de segunda, que no demandan una inversión muy alta de fertilizante, pensando en que el año que viene esos lotes irán nuevamente a gruesa”.

Respecto al escenario que se presenta con las siembras de segunda, el ingeniero Fik comentó que “hay lotes de fina que ya se han cosechado y que tienen destino maíz y soja de segunda, y son lotes que han rendido mal o la calidad no ha sido buena, entonces te dejan algo más de revancha en cuanto a la nutrición para aprovecharla con un cultivo de segunda”.

Compartimos algunos registros acumulados

En Tres Arroyos el acumulado fue de 13 milímetros