Alerta potasio: su deficiencia ya limita los rendimientos

Ensayos a campo realizados por Fertilizar AC, en conjunto con INTA, CONICET y las facultades de Ciencias Agropecuarias de la Universidad Nacional Entre Ríos y de Ciencias Agrarias de Balcarce, destacan que las respuestas a la aplicación permiten obtener hasta 10-30% más de cosecha en maíz, trigo y soja. “Se trata de un macronutriente y la deficiencia puede llegar a todos los suelos”, marcan los resultados de esta Red de Nutrición con Potasio

 

Fertilizar Asociación Civil presentó resultados de la Red de Nutrición con Potasio, y se evidenció el descenso en los niveles de este nutriente en las distintas regiones productivas y el impacto que esto tiene en los rendimientos de los cultivos. Se trata de un proyecto que comenzó en 2018 y es realizado en conjunto también con el INTA, el CONICET, y las facultades de Ciencias Agropecuarias de la Universidad Nacional Entre Ríos y de Ciencias Agrarias de Balcarce, con el apoyo de las empresas URALKALI, NITRON y CANPOTEX.

“El Proyecto se diseñó sobre la hipótesis de un descenso significativo en los niveles de potasio (K) en el país, información que se corroboró con la construcción de los mapas de disponibilidad de nutrientes realizados en 2011 y en 2018 entre suelos prístinos con suelos en producción -en un trabajo realizado por el equipo del doctor Hernán Sainz Rosas de INTA-FCA Balcarce- en el este de la región pampeana, principalmente a lo largo de la costa del río Uruguay en Entre Ríos, y también en el este de Santa Fe y noreste de Buenos Aires, que se suman al problema de deficiencia que ya existía en suelos de la zona de la provincia de Corrientes”, describió la ingeniera agrónoma María Fernanda Gonzalez Sanjuan, gerente ejecutiva de Fertilizar quien, junto con el doctor Fernando García, de la FCA-UNMdP-Balcarce coordinan el Proyecto Potasio de la entidad.

Con estos antecedentes, Fertilizar AC, INTA, CONICET y las facultades de Balcarce y Entre Ríos iniciaron nuevos ensayos en la campaña 2019/20 en Corrientes y en el este de Entre Ríos en cultivos de arroz, maíz, soja y trigo.

“Es bueno poder anticiparse a lo que va a venir más adelante, porque la carencia de potasio lamentablemente va a llegar”, afirmó el especialista del INTA 9 de Julio, el ingeniero Luis Ventimiglia, quien dirigió este ensayo de provincia de Buenos Aires

“Hubo una respuesta significativa en el 50% de los casos de maíz, en el 40% de soja y en el 50% de trigo, es decir que en ese porcentaje de lotes se registraron bajos niveles de potasio y la aplicación de este nutriente redundó en respuestas significativas, en aumento en la productividad y, por lo tanto, la rentabilidad del cultivo”, aseguró el ingeniero Juan Orcellet, del INTA Concepción del Uruguay, a cargo de los ensayos de Entre Ríos.

En números, las respuestas máximas promedio fueron de 301 kg/ha en arroz, 1.509 kg/ha en maíz, 281 kg/ha en soja y 485 kg/ha en trigo.

Con esos ensayos se pudo hacer “una calibración preliminar” del análisis de potasio intercambiable con la respuesta de los cultivos. “Lo que nos muestra esta calibración es que el rendimiento varía en función del potasio y tenemos el 90% de rendimiento relativo en valores de potasio en el suelo de 250 partes por millón (ppm). Es decir, que debajo de las 250 ppm tendríamos respuestas superiores al 10% en rendimiento”.

En ensayos realizados en otras regiones como centro-este de Entre Ríos, Santa Fe y Buenos Aires, los niveles de potasio tuvieron un descenso menor y la deficiencia no es aún igual de relevante. “Pero hay algunas tendencias en maíz y soja ya con respuesta a las aplicaciones que debemos observar con atención”.

Hubo una respuesta significativa en el 50% de los casos de maíz, en el 40% de soja y en el 50% de trigo, es decir que en ese porcentaje de lotes se registraron bajos niveles de potasio

Asimismo, en los ensayos de respuestas en el sudeste de Córdoba y en el centro y sudeste de Buenos Aires, tampoco se presentaron todavía niveles bajos de potasio, por lo que se consideran regiones sin deficiencias ni respuestas físicas significativas hasta el momento.

En un ensayo reciente iniciado en un campo con suelos arenosos ubicado en el partido de 25 de Mayo, provincia de Buenos Aires, que midió un nivel de K de 240 ppm, se hicieron aplicaciones de cloruro de potasio de 30, 60 y 120 kg/ha y se comprobó preliminarmente “el efecto visual en el desarrollo del cultivo” frente al lote testigo en que no se aplicó potasio.

“Es bueno poder anticiparse a lo que va a venir más adelante, porque la carencia de potasio lamentablemente va a llegar”, afirmó el especialista del INTA 9 de Julio, el ingeniero Luis Ventimiglia, quien dirigió este ensayo de provincia de Buenos Aires. “Por eso es bueno ir generando información: cuando llegue el problema ya sabremos cómo actuar”.

Recomendaciones

A modo de resumen, el doctor García precisó que en el este de Entre Ríos y sur de Corrientes, “lo que sería el eje de la Ruta 14”, se dan “respuestas claras” a la fertilización con K, “por situaciones muy importantes de deficiencia”. También comentó que “se han ambientados los lotes por rendimiento y la variable que mejor explica la diferencia de ambientes es el contenido de K intercambiable”.

Por ello aconsejó, “hacer análisis de suelo para monitorear el nivel de K y fertilizar” de acuerdo a lo que indique el resultado.

García adelantó que esta Red continuará evaluando la situación a lo largo de la costa del Paraná: en el centro-oeste de Entre Ríos, en el sur de Santa Fe y el noroeste de Buenos Aires. “Por ahora, en las otras zonas de región pampeana simplemente hay que seguir monitoreando periódicamente el potasio del suelo”.

Y finalizó con una advertencia: “Es obvio que en la medida que sigamos extrayendo este nutriente vía la producción de granos o de forraje, y no lo vayamos reponiendo, vamos a seguir encontrando deficiencias y situaciones de respuesta a futuro”.