Fideicomisos de trigo y maíz: “Son una retención encubierta”

Así lo expresó la Mesa de Enlace en un comunicado de prensa ante los rumores de que se implementarán estos instrumentos. “Es una alternativa que quieren imponer desde el Gobierno al aumento de los derechos de exportación que quedó descartado tras la no aprobación del Presupuesto 2022”

 

La Mesa de Enlace volvió a manifestarse ante la posibilidad de una nueva intervención a los mercados del trigo y maíz. En este caso, y ante las versiones de que en el corto plazo el Gobierno pondrá en marcha los fideicomisos de ambos cereales, los dirigentes salieron con los tapones de punta. “Es una retención encubierta”, “es una alternativa ante la imposibilidad de aumentar los derechos de exportación”, se indicó en un comunicado de prensa titulado “En contra de las intervenciones y los fideicomisos en trigo y maíz”.

A continuación, el escrito completo:

Ante las versiones que circulan desde hace varios días sobre la puesta en marcha de fideicomisos para el trigo y maíz, desde la Comisión de Enlace de Entidades Agropecuarias (CEEA) queremos dejar bien en claro que estos instrumentos no serían necesarios si no hubieran permanentes intervenciones y fijaciones de precio por parte del Gobierno, si se pudiera trabajar libremente en la oferta y demanda, si se accediera a los precios que existen en la realidad.

En el trigo, ya los productores agropecuarios argentinos recibimos los valores más bajos del mundo.

Además, vale aclarar que no hubo instancias de explicación sobre cómo funcionaría ninguno de los dos fideicomisos ni qué monto es el que se busca recaudar, o cuántas toneladas se pretende subsidiar para los molinos -en el caso del trigo- y para los productores de carne bovina, porcina y de pollo -en cuanto al maíz-.

Por otra parte, un dato a remarcar sería que la incidencia de esta medida en el precio al mostrador por parte del trigo y el maíz, sería mínima.

Entonces, este intento de política no resolvería el problema, ya que lo que incide en los aumentos de precios, es la suba de los valores de los demás componentes del mismo como la logística, la distribución, el procesamiento, y la comercialización, por efecto de la inflación misma. Y también, y muy importante, es el componente impositivo.

Esto sumado al recientemente renovado fideicomiso aceitero y a las versiones acerca de que se podría cerrar o regular las exportaciones de leche, no hacen más que generar incertidumbre, complicar el escenario sobre el que trabajamos a diario, y no dar ninguna respuesta a ninguno de los problemas que dicen querer resolver.

Creemos que esta propuesta de fideicomiso sería una retención encubierta, una alternativa que quieren imponer desde el Gobierno al aumento de los derechos de exportación que quedó descartado tras la no aprobación del Presupuesto 2022.

Además, entendemos que sobre el precio del cereal se van a descontar los costos de comercialización, el flete, la retención y lo necesario para alimentar el fideicomiso. Al respecto, sabemos por experiencias fallidas pasadas, que (aunque digan que lo va a nutrir la exportación) esto lo terminará solventando, como siempre, el productor.

Consideramos que, de prosperar esta medida, se trataría de otro mordiscón fiscal al productor, otro impuestazo para intentar sujetar el andamiaje que se cae a pedazos de intervenciones y fijaciones de precios unilaterales.

El campo ya no acepta más nada de esto, por lo que les pedimos a los funcionarios que recapaciten sobre sus propuestas y posibles acciones.