La disponibilidad de carne bovina por habitante sería la más baja de la historia

El indicador que incluye consumo interno y exportación sería de 62 kilos “per capita”. Se espera una caída en el stock por cuarto año consecutivo a causa de la sequía

 

La faena del primer bimestre del año se ubica prácticamente al mismo nivel (-0,9%) que en igual periodo del año pasado.

En febrero, y de acuerdo a los datos del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa), cae la faena de novillitos (-7%), de vaquillonas (-6%) y de terneros (-18%), pero aumenta la de novillos (+5%) y la de vacas (+10%).

La faena de vacas venía cayendo sostenidamente desde el año 2019, pero en febrero han comenzado a manifestarse los efectos de la seca sobre la oferta de esta categoría. Está saliendo mucha vaca de las provincias del NEA y NOA, afectadas por la seca, la ola de calor y los incendios.

La faena de ganado vacuno crece ininterrumpidamente desde el año 2017 al 2020, hasta lograr ese año las 14,0 millones de cabezas, cayendo en el 2021 a las 12,95 millones.

Para 2022 se estima una faena del orden de los 12,8 millones de animales. En cuanto al stock ganadero previsto para fines del 2022, a causa de la seca, mostraría una nueva caída por cuarto año consecutivo.

La disponibilidad de carne vacuna por habitante que se proyecta para 2022, unos 62 kilos per capita (consumo + exportación), sería la más baja de la historia.

Mundial

En una reciente conferencia, el analista australiano Simon Quilty, de la consultora Agritrends, ha afirmado que la recuperación “post Covid-19″ del mercado mundial de la carne vacuna se está dando en dos velocidades.

“La industria frigorífica australiana y la de los Estados Unidos están en un carril más rápido, con precios para la carne vacuna muy altos y crecientes, y por el otro carril, el lento, van Brasil y la India, con valores mucho más bajos. Hoy se registra una brecha récord entre los valores que reciben los exportadores de Australia/Estados Unidos y los que reciben los exportadores de Brasil/India”, observó.

Los precios que paga China por la carne vacuna se moverán sólo para arriba en los próximos 12 meses, sostiene Quilty.

La carne vacuna a nivel mundial -como muchos otras commodities-, está en medio de un “súper ciclo inflacionario”, y esta tendencia difícilmente se revierta en los próximos meses.

Aún para los cortes de menor precio, como la carne magra para industria, la tendencia es auspiciosa, como lo muestra el precio récord de la manufactura australiana en Nueva York, que está tocando hoy sus máximos históricos.

Las excelentes perspectivas para la carne australiana, prosigue Quilty, obedecen en alguna medida a los pronósticos alcistas para este año sobre los precios del ganado y de la carne en Estados Unidos. “Debiéndose considerar que Australia compite con los Estados Unidos en el 93% del mercado internacional (Corea del Sur, Japón, China, mercado interno estadounidense, entre otros) y que está probada la alta correlación entre los precios del ganado y de la carne de Estados Unidos con los precios de Australia. Parte del aumento de las exportaciones que registra Estados Unidos en los últimos meses se debe a la alta oferta ganadera causada por la tremenda seca que está afectando gran parte de ese país. Cuando la seca se corte, caerán las exportaciones estadounidenses”, vaticina el analista.

En el segmento de cortes de alto valor (alto marmoleado), sólo Australia puede competir con Estados Unidos, especialmente en el incipiente mercado para cortes enfriados que está apareciendo en China.

Debe observarse que en noviembre pasado, el precio promedio de importación de China de la carne proveniente de Estados Unidos fue de 9.900 dólares por tonelada, mientras que el de Australia fue de 8200 dólares y el de Brasil de 6290 dólares.

Por Ignacio Iriarte / analista del mercado ganadero / Agrovoz