Una cooperativa impulsada por pioneros

Fundada un 16 de abril de 1938 por colonos holandeses que decidieron asociarse para paliar los problemas que afrontaba la producción agropecuaria, la Cooperativa Rural Alfa fue evolucionando a partir del esfuerzo de sus asociados hasta convertirse en una entidad consolidada. ¡Feliz 84 aniversario!

 

“La verdad, nuestra generación encontró todo hecho. Todo lo que es la cooperativa hoy lo hicieron nuestros abuelos, que pusieron el lomo y la fundaron, y nuestros padres que la continuaron y agrandaron. A nosotros nos toca administrar lo realizado y tratar de llevar todo lo mejor posible hacia adelante. Ese es nuestro gran desafío”, sintetiza a modo de homenaje Juan Ouwerkerk, actual presidente del Consejo de Administración y nieto de Juan Arnoldo y de Diego Zijlstra, dos de los fundadores de la Cooperativa Rural Alfa, que hoy está cumpliendo su 84 aniversario.

La semilla la plantaron los jóvenes colonos holandeses que desembarcaron en Tres Arroyos y su zona de influencia en 1924, en lo que la historia reconoce como la segunda inmigración y que se sumarían a los arribados de los Países Bajos a partir de 1889. Apellidos como Groenenberg, Van der Horst, Van Strien, Veninga, Schering, Mulder, Verkuyl, Ouwerkerk fueron los pilares de la fundación de la Cooperativa Rural Limitada Alfa, entidad que acaba de llegar a su 76 aniversario y es conducida por varios de los descendientes de aquellos pioneros.

La última etapa de los años 30 eran épocas duras para los inmigrantes que habían apostado por la producción agropecuaria. Por el contexto internacional: el mundo era testigo de la amenaza nazi sobre Europa -que generaría luego la Segunda Guerra Mundial- y de la Guerra Civil Española. Y también por el escenario local: en Argentina, con los potenciales compradores de granos inmersos en conflictos bélicos, no sólo se presumía complicado vender la producción sino que escaseaban insumos y combustible.

En 1967 se puso en marcha la obra que a la larga se convertiría en uno de los mayores orgullos de los asociados: la planta de almacenaje ubicada en el kilómetro 130 de la ruta 228

La gran crisis provocó la necesidad de gestar un emprendimiento solidario para que los integrantes de la colectividad holandesa pudieran contrarrestar tantas malas y soñar con el progreso. Así surgió la cooperativa, una institución que desde un comienzo trazó las líneas fundamentales de acción: ofrecer insumos a los asociados, ayuda mutua para solventar los imprevistos que pudieran surgir en el campo, y colonización.

El acta fundacional

La fecha de fundación fue el 16 de abril de 1938 y según consta en el acta fundacional se resolvió constituir “una sociedad destinada a ser apoyo solidario de los agricultores, hacendados y propietarios rurales de origen holandés que vivían en la zona”.

Fue en 1946, con un empréstito de los propios asociados, se comenzó con la construcción de la sede de Saavedra y Maipú en el barrio Plaza España de la ciudad de Tres Arroyos, donde sigue funcionando la ALFA, que fue inaugurada el 4 de octubre de 1947. Ese mismo año, además, comenzaron a incorporarse los servicios técnicos, que tenían por objetivo favorecer el acceso de los productores a mayores conocimientos sobre la producción, a la compra de insumos y maquinarias, alentar nuevos cultivos e introducir técnicas que mejoraran la rentabilidad de sus explotaciones.

En 1967 se puso en marcha la obra que a la larga se convertiría en uno de los mayores orgullos de los asociados: la planta de almacenaje ubicada en el kilómetro 130 de la ruta 228.

Comenzó con una estructura de cuatro tubos y un entresilo, que podían albergar 1250 toneladas de capacidad total; en 1969 se amplió en 700 toneladas; años después llegaría a superar las 16.000.

Con la gran cosecha de la campaña 1982/83 se inició la construcción de un galpón-celda para 12.000 toneladas, y para los 50 primeros años de vida de la entidad, la capacidad de acopio ya alcanzaba las 40.000 toneladas.

Conforme a la evolución de los asociados y de la producción granaria, la planta siguió creciendo, hasta alcanzar su volumen de almacenaje actual, las 125.000 toneladas. Está en carpeta y con muchas posibilidades de concretarse en el segundo semestre de este año, una ampliación de 15.000 toneladas a partir de la construcción de dos silos de 7.500 toneladas.

*La foto principal que ilustra la nota pertenece al primer consejo de administración de la cooperativa