La oferta de cebada seguiría ajustada hasta mediados de 2023

El mercado del cultivo sería alcista hasta el invierno del año que viene porque la cosecha del hemisferio norte no alcanzaría a recomponer los stocks y se extendería en bajos niveles la relación stock/consumo. El informe mensual de los ingenieros Mario Cattáneo y Fidel Cortese

 

Se pronostica que el comercio mundial de cebada 2021/22 totalizará 34,531 millones de toneladas, manteniendo los bajos niveles de la relación stock/consumo, la peor en décadas.

“En estas circunstancias se espera que el mercado continúe volátil y con extrema sensibilidad a la espera de nuevas cosechas. Si bien se espera un aumento de superficie y producción para la nueva cosecha del hemisferio norte, la misma no alcanzaría a recomponer los stocks, lo que extendería la situación de balances ‘ajustados’ hasta mediados de 2023”, indican los ingenieros especialistas en el cultivo cervecero Mario Cattáneo y Fidel Cortese en su habitual informe mensual sobre la cadena cebadera.

“Sin cambios en la situación política mundial y de mercados de cebada, los mismos continúan con una alta incertidumbre. Al alto impacto generado en los últimos dos meses por la invasión de Rusia a Ucrania se suma la confirmación de la baja producción de la cosecha global 2021/22”.

El último informe del USDA pronostica la producción mundial de cebada en 145.104 millones de toneladas (un millón menos que el mes anterior), con una pequeña reducción del comercio global, que pasaría de 34,7 millones a 34,5 millones de toneladas.

“Las buenas perspectivas del mercado están respaldadas por la baja producción y la relación stock/consumo, a lo que se suma la inestabilidad generada por invasión rusa a Ucrania. Es importante seguir con atención la relación entre compradores y vendedores (o importadores y exportadores) en una situación de extrema volatilidad”, dicen los especialistas en el trabajo que publican en la página www.cebadacervecera.com.ar.

Ucrania

“Si bien Ucrania, previamente a la invasión, había logrado exportar casi la totalidad de su saldo de cebada, la preocupación pasa por lo que resta exportar de otros cultivos y que pasará con la cosecha de la próxima campaña. No nos olvidemos que Ucrania aporta anualmente entre 50 y 60 millones de toneladas de granos al mercado mundial y su producción se ve afectada tanto en la siembra y la producción como en la logística de exportación, hoy restringida al transporte ferroviario a través de países vecinos”, plantean.

Respecto a cebada, la siembra de primaverales en ese país está ligeramente por encima del 50% del área del año anterior, “lo que impactará en forma importante en la producción final”.

Rusia

En tanto, los ingenieros indican que se han reanudado lentamente las exportaciones rusas desde la margen oriental del Mar Negro, con algunos problemas de navegación que retrasan los mismos. “Otro tema respecto a los embarques rusos es la incidencia de las sanciones aplicadas a Rusia en las negociaciones y las condiciones de pago, lo que impacta en la definición de transacciones”, advierten.

Cebadas invernales y primaverales

El estado de las cebadas de invierno continúa siendo bueno en Europa Occidental, y se espera una buena producción. Respecto a las cebadas de primavera la siembra de las mismas está prácticamente finalizada con muy buena implantación de las mismas y, en contra de las estimaciones, la superficie ha tenido un ligero crecimiento (+4 %) en Francia e importante en Alemania (+15 %).

“Se estima un ligero crecimiento de la producción de cebada de Europa, donde las condiciones climáticas se prevén buenas para las próximas dos semanas”.

“Respecto a Canadá y Estados Unidos, la llegada de las lluvias ha recompuesto, aunque en forma parcial, el perfil hídrico de los suelos. Nuevas lluvias se esperan en las próximas semanas que completarían una buena disponibilidad hídrica para la siembra y el desarrollo inicial de los cultivos”.

En Canadá se espera que el área de cultivo de cebada se reduzca levemente (-5%) pero se mantiene la esperanza de que las condiciones climáticas permitan volver a los niveles históricos de producción de entre 9 y10 millones de toneladas, “lo que redundaría en un gran alivio para el mercado cebadero”.

En Estados Unidos el área de siembra crecería alrededor de un 10 %, también con la esperanza de que las condiciones climáticas permitan una buena cosecha, muy diferente a la del año anterior, castigada fuertemente por la sequía.

“De darse los nuevos pronósticos, la producción en conjunto de Canadá y Estados Unidos aportaría un crecimiento de 4 millones de toneladas (más del 40%) para la campaña 2022/23 respecto de lo producido en 2021/22, afectada por la sequía”.

En tanto, “para Australia se estima un avance de la siembra de trigo y una reducción de superficie de cebada de alrededor de 10%, por lo que volvería a volúmenes de producción promedio”.