Al que madruga…: ya están sembrando cebada en Dorrego

Fidel Cortese está sembrando los primeros lotes en un campo ubicado en el norte del distrito “¿Temprano? Sí, pero buscando escapar al estrés térmico en el llenado de granos”, explicó el ingeniero

 

Si bien en la zona de Bahía Blanca ya se observan sembradoras, se puede decir que hace algunas horas se largó oficialmente la siembra de cebada de la campaña 2022/23. Fue el ingeniero Fidel Cortese quien a partir de un tweet informó que ya estaba sembrando los primeros lotes del cultivo cervecero en un campo ubicado en el norte de Coronel Dorrego. “¿Temprano? Sí, pero buscando escapar al estrés térmico en el llenado de granos”, comentó el especialista.

La decisión de alentar la siembra alrededor de 20 días persigue la estrategia de evitar el soplete y el calor que suele darse en noviembre. Así se lo explicó el ingeniero a La Voz del Pueblo.

“En esa zona de Dorrego, que es para el lado de Bahía Blanca, son suelos muy arenosos, con perfiles muy chicos por la presencia muy cerca de la tosca. Entonces cuando vienen los calores de noviembre, esas cebadas rápidamente se entregan porque se quedan sin agua”, contó.

“Lo que conviene, y a lo que apuntamos, es tratar de llegar a ese momento con el cultivo en el estada más avanzado posible”, agregó.

Con ese objetivo tomó la decisión de sembrar la cebada entre 20 y 25 días antes de lo que sería la fecha ideal por el ciclo de la variedad utilizada: Andreia.

¿Y las heladas?

Claro que sembrar tan temprano hace que se exponga más el cultivo a la posibilidad de la ocurrencia de una helada tardía. “Es cierto que cuanto antes sembrás, más riesgo de helada tenés. Pero en esa zona varios años fueron más importantes las pérdidas de rendimiento por el estrés que por las heladas”, manifestó Fidel.

“Además, ese riesgo de sufrir una helada tardía se puede cubrir con un seguro, mientras que para la posibilidad de ocurrencia de un golpe de calor en el llenado de grano hoy no cuenta con una cobertura”, completó.

Por otra parte, y para justificar aún más la decisión de darle tan temprano en el año a la sembradora, el ingeniero explicó que “a diferencia del trigo, en la cebada la floración se produce con la espiga embuchada, es decir cuando todavía está cubierta por la vaina de la hoja bandera, y cuando espiga, cuando sale al exterior, la floración ya se produjo. En trigo eso ocurre con la espiga expuesta por eso es más sensible y más susceptible a sufrir daño por el frío en floración”.