Parece que el tamaño ya no importa

La tendencia del mercado que demandaba máquinas más anchas parece reorientarse hacia una mayor calidad de siembra. ¿Cambio de paradigma en las sembradoras?

 

En el negocio argentino de sembradoras va despuntando una mutación de las preferencias de los usuarios respecto al formato de máquinas que buscan. “El mercado nos está diciendo que ya no busca más ancho de máquina como ocurría en años anteriores”, define un fabricante líder del sector.

“Ahora nos piden que una sembradora tenga más prestaciones. Que con el mismo ancho tenga mayor calidad de siembra, sea más eficiente y más veloz”, agrega.

En la década pasada, el perfil de las máquinas de siembra se orientó a modelos con amplios anchos de trabajo, tolvas centrales, sistemas de conducción por aire y, en muchos casos, al pliegue frontal. El objetivo era disponer de mayor autonomía y capacidad para trabajar más superficie en menor tiempo.

Disruptivas

En las últimas temporadas, la irrupción de nuevas tecnologías en siembra está provocando una revalorización de la sembradora y de su eficiencia. El planteo podría resumirse así: ¿Hasta dónde sirve el mayor ancho de trabajo y la superior autonomía si no van acompañados de una siembra de calidad?

Precisamente, las tecnologías disruptivas lanzadas en el mercado argentino contribuyen a sembrar mejor y permiten manejar cuestiones agronómicas que potencian el futuro del cultivo desde que la semilla llega al surco.

Conceptos como densidad, distribución, singulación, emergencia y nutrición ya son usuales cuando se valora la performance de una sembradora. Además, los recursos tecnológicos que hoy están disponibles posibilitan la refuncionalización de sembradoras usadas, que pueden dar un salto de eficiencia incorporando el nuevo equipamiento.

Progresos

La última ola tecnológica en sembradoras ha traído consigo herramientas que permiten medir y reducir los factores que pueden provocar caídas de los rindes. También posibilitan el ahorro de insumos, tanto de semillas y fertilizantes, por lo que ayudan a mejorar los márgenes.

El cuadro de recursos para sembradoras nuevas y usadas que contribuyen a elevar la productividad, incluye:

– Pantallas integrales: concentran la información necesaria para la toma de decisiones y permiten visualizar el desempeño de la máquina y las condiciones del lote.

– Controladores: son equipos que regulan la carga en los cuerpos de siembra para que funcionen de acuerdo con la variabilidad que encuentran en un lote.

– Dosificadores y motores: junto con otras variantes, incorporan la posibilidad de hacer dosis variable y corte surco por surco.

– Velocidad: también se agregan alternativas que apuntan a acelerar el trabajo de las sembradoras, sin resignar precisión.

– Monitoreo: los afirmadores de semillas o sensores brindan la información sobre la situación del surco en cuanto a humedad, materia orgánica, residuos y temperatura. De esa forma, se puede saber en tiempo real si la semilla encuentra un hábitat adecuado para prosperar.

– Sensores: los nuevos modelos hacen posible medir sólo la semilla, distinguiéndola del polvo y los dobles. Así se determina si la sembradora está operando con la densidad correcta.

– Conectividad: las sembradoras hoy pueden trabajar con tecnología ISOBUS para que desde la cabina del tractor se controlen sus funciones. Otra variante consiste en incorporar una ECU en la sembradora, reemplazando los cables, y hacer la conexión wifi entre la máquina y la pantalla del tractor.

– Nube: a través de la Agricultura Digital que abarca las plataformas, las máquinas pueden enviar información a la Nube y recibir datos de ella.

Maquinac