“El productor argentino está muy lejos de cobrar u$s 650 por la soja”

La situación del gasoil, el alto valor de los granos, el aumento de los insumos y una nueva protesta del campo al Gobierno fueron los ejes de una charla con Juan Ouwerkerk, presidente de la Cooperativa Alfa. “El productor tiene derecho a reclamar porque hay muchas cosas que están mal, pero en este contexto de país tiene que evitar molestar al resto de la sociedad”, dijo

 

La escasez de gasoil tiene en jaque la continuidad de la cosecha en el norte y por ahora es una amenaza en esta zona. Los precios de los granos se mantienen en niveles históricamente altos. Pero los valores de los agroquímicos no se quedan atrás. El campo atraviesa un momento de muchísima incertidumbre y, esa previsibilidad que siempre reclama el productor agropecuario, se ve más lejana que nunca. En una charla con La Voz del Pueblo, el presidente de la Cooperativa Alfa, Juan Ouwerkerk, analiza desde su mirada la actualidad del sector.

– ¿Han sufrido un faltante de gasoil en la cooperativa? ¿Qué panorama tenés de lo que pasa en Tres Arroyos?

– Hasta ahora venimos trabajando sin problemas. Si bien es cierto que tenemos una reserva importante en la planta de silos que nos permite ir proveyendo a los productores, por ahora no estamos teniendo inconvenientes en el abastecimiento. La entrega es por cupos, como siempre, y la única dificultad que hemos tenido es que se retrasan los envíos. El tema puede llegar a complicarse en tiempos de demanda alta, por ahí esos cupos no van a alcanzar por eso es bueno tener una reserva importante en la planta de silos que te permitan trabajar 15 días o un mes con las reservas hasta que el abastecimiento se vuelva a normalizar.

Juan Ouwerkerk, presidente de la Cooperativa Alfa

– La Mesa de Enlace anunció una protesta para el inicio de julio por la falta de gasoil, ¿estás de acuerdo con realizar un reclamo ahora?

– Hay derecho a reclamo porque creo que hay muchas cosas que están mal. El tema es el contexto de país en el que estamos viviendo, donde hay un 45% de gente que está bajo el nivel de pobreza, entonces la protesta en caso de hacerse tiene que ser aclarativa, explicar cuáles son los problemas que está atravesando el campo. Pero no tendría que molestar el tránsito normal de la sociedad.

– ¿El precio de la soja hace que sea más difícil explicarle a la gente que no es del sector los problemas que tiene hoy el campo?

– Lo que hay que explicar es que cuando hace unas semanas los titulares de los diarios indicaban que la soja había llegado a los 650 dólares, ese precio es lo que cobra un productor en Estados Unidos, Brasil, Paraguay, Uruguay y donde se produzca. Pero el productor argentino está muy lejos de cobrar eso. Acá a ese precio de referencia de 650 dólares le tenés que restar en principio 33% de retenciones, lo cual te deja en  unos 430 de dólares. Y cuando el productor vende cobra a dólar oficial, o sea que en mano recibe unos 53.000 pesos -porque no recibe dólares-, que si va a comprar dólares le alcanza para 250.

Entonces, de aquellos 650 dólares, hay que decir, números redondos, que el Estado se queda con 400 y el productor con 250, en realidad, su equivalente en pesos. Pero la mayoría de la sociedad urbana, que no tiene porqué saber cómo es el negocio, piensa que por cada tonelada un productor cobra 650 dólares.

– ¿Y qué pasa con el precio de los agroquímicos?

– Lo que ocurrió con los agroquímicos es que, en general, han duplicado su valor su valor respecto al año pasado. Así que el costo de producción por hectárea en lo que es fertilizantes y agroquímicos es más que el doble.

– Pero los commodities también han tenido una escalada de precio muy importante.

– Es cierto, pero la disparada del valor de los cereales y las oleaginosas es un tema de mercado pero influido por la invasión rusa a Ucrania, que es un gran productor de alimentos. Pero toda esa producción está dentro del país sin poder salir, y por eso nuestros productos sufren impacto y hay una elevación en los valores. El tema es qué pasará cuando lo guerra termine. Porque los valores obviamente van a volver a niveles normales y ahí veremos cómo podremos seguir produciendo con el costo de insumos y la carga impositiva que tenemos. Ahora, con la soja y el trigo con los valores que tienen, si bien el número es finito, da para seguir produciendo. Qué pasará cuando bajen es lo que no sabemos.