Una cosecha fina a media máquina

Los rendimientos de cebada y de trigo están mostrando en promedio una merma del 50% respecto a la media de la región producto de la falta de agua -principalmente- y las heladas. La zona costera, la más afectada con caídas de hasta un 70%. En los lugares que recibieron más milímetros la baja es de un 30%

 

Más de una vez cuando las cosechadoras entraron a los lotes terminaron dando sorpresas por recolectar más kilos de los esperados. Lamentablemente, salvo casos puntuales, en esta campaña fina el clima no dejó lugar para que la trilla sorprenda. La cebada, con las tareas más avanzadas, y el trigo, con un avance menor, están rindiendo lo que se estimaba. Y se estimaba poco…

Las consultas a los asesores que se desempeñan en la región dan el mismo resultado. Estamos ante un avance de cosecha del 50% con una merma de alrededor también del 50% del rinde promedio, con zonas en los que los cultivos vienen rindiendo un poco mejor, y zonas en las que están entregando menos kilos aún. La franja costera es la más complicada producto de que fue la que menos lluvias recibió. Porque ese fue el factor determinante, la escasez de precipitaciones, que fue potenciado por la ocurrencia de heladas intensas. Mientras que en Cascallares y Copetonas hubo lotes que dieron más de lo esperado.

Malo conocido

“El avance de cosecha está cerca del 60% y, en general, los rindes son lo que se esperaba. El panorama de los cultivos antes de las lluvias de octubre era muy malo y eso se tradujo en los rendimientos, hubo poca recuperación con el agua de ese momento”, explicó el ingeniero Matías Fik.

“En la zona de Tres Arroyos hay cebadas de 1.500 a 3.500 kilos; y trigos de 1.000 a 3.500. En promedio andará en unos 2.400 / 2.500 kilos de cebada y 2.200 de trigo”, estimó el técnico. En lo que respecta a calidad, “la cebada forrajera tiene buen peso, mientras que la cervecera está pasada de proteína”.

“La cosecha viene siendo lo que se fue viendo durante el ciclo del cultivo. En cebada, en promedio, se está cosechando entre un 50 y un 60% menos de los rindes promedio. En trigo, entre el 60 y el 70%, aunque en este caso son los primeros lotes”, comentó el ingeniero Luciano Piloni.

“Más allá de la falta de agua durante todo el ciclo, en los dos cultivos se ve, pero más marcado en trigo, daños de heladas de entre el 30 y el 50%. Eso sumado a la falta de agua, dan estos resultados”, analizó.

En el caso de los campos que asesora el titular de AIAgro, en cebada el 5% de los lotes anduvo en 5.000 kilos, un 70% entre 3.000 y 4.500; y el resto se repartió entre los 700 y los 2.500 kilos. En trigo, con mucho menor avance de trilla, el escenario es peor: muchos lotes de entre 1.700 y 2.000 kilos y en algunos casos de 2.500 y 3.000 kilos.

En lo que respecta a la calidad, “un gran porcentaje era forrajera y lo que era cervecera fue aceptable aunque en algunos casos se pasó de proteína por los bajos rindes”.

En lo que es el área de influencia de la Cooperativa Alfa el panorama es muy parecido. “Respecto al promedio de los últimos cinco años hay que hablar de una caída de entre un 40 y un 50% de los rindes”, explicó el ingeniero Rubén Caro, quien lleva 42 años como profesional y 40 como asesor de la entidad y no recuerda una campaña como la actual. “No me acuerdo de una combinación como esta de falta de lluvias y heladas, generando un impacto tan importante”, dijo.

En este sentido aclaró: “Este fue el tercer año La Niña, entonces además de que no llovió tampoco había reservas porque tuvimos pocas precipitaciones las campañas pasadas. A su vez, las heladas pegan mucho más cuando hay seca, y es lo que ocurrió”.

Entre los asociados y los clientes de Alfa los rindes de cebada fueron de los 2.000 a los 3.800 kilos. En lo que se lleva cosechado de trigo, los rendimientos van de los 2.000 a los 2.700 kilos en las zonas menos afectadas; mientras que en la costa hay rinde de 1.500, 1.800 y 2.100 kilos. “No recuerdo rindes tan flojos en la costa, que tenés que hablar en un año normal de promedios de 3.800 kilos en trigo y 4200 en cebada. Y por suerte que en octubre empezó a llover algo. Si no los resultados hubieran sido peores”.

Golpe de suerte

Es el ingeniero Darío Tumini, asesor de Nutrien, quien hace hincapié que el agua definió la suerte de los cultivos, más allá de los daños por heladas. “Es una cosecha en la que quedó muy marcado qué lotes recibieron un golpe más de agua que otros. En la zona que llovió un poco más, hacia Aparicio, Indio Rico y De La Garma, tenés rindes de 3.000 kilos y más. Que si bien son rendimientos menores a lo que se pueden obtener, son mejores que en otras zonas”, indicó.

“Lo que es Tres Arroyos para la costa hay rindes muy flojos en los dos cultivos, pese a que es la zona de mayor potencial”, agregó. “Hay caso puntuales que agarraron lluvias y el estado de los cultivos mejoró, y al revés también, como para el lado de Lin Calel que no ha llovido nada y hay trigos de 1.400 kilos y de menos también. En esa zona el año pasado se cosecharon más de 5.000 kilos”, completó.

San Cayetano

El ingeniero Martín Lanceta, encargado de la oficina del INTA en San Cayetano, brindó el panorama que por ahora arroja la cosecha fina en esa zona. “En lo que es cebada, los peores lotes rindieron entre 1.900 y 2.200 kilos. La gran mayoría ronda los 2.500 – 3.500 kilos, con algunos casos que llegan a los 4.000 kilos. En tanto, hay casos muy muy puntuales de entre 4.500 y 5000 kilos”, indicó.

En lo que a trigo se refiere, son pocos los lotes cosechados todavía y lo trillado rindió entre los 2.200 y los 3.000 kilos.

“La mayoría de los lotes presenta algún tipo de daño por heladas”, aportó el ingeniero.

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