La Agraria le mostró la fina a más de 70 productores

La tradicional jornada a campo de la CATA, que no pudo realizarse la campaña pasada por la seca, volvió con todo. Por la mañana se recorrieron las parcelas de trigos y cebadas y al mediodía disertó el analista de mercados Enrique Erize

 

El regreso del “Mostrando Nuestro Potencial Productivo” fue con viento y con gloria. La tradicional jornada a campo que en marzo y noviembre organiza la Cooperativa Agraria de Tres Arroyos, que por culpa de la sequía no pudo realizarse la campaña pasada, tuvo ayer su edición Fina 2023 con una gran convocatoria y con luego de las recorridas de las parcelas de los cultivos tuvo el cierre a cargo del consultor Enrique Erize, quien dejó un completo panorama de los mercados.

Como es habitual, la sede del evento fue el establecimiento San José de la familia Etcheto en cercanías de San Francisco, y también como ya es un clásico, el viento fue protagonista durante toda la jornada. Aunque no imposibilitó que se cumpliera con el menú previsto, sí hubo que cerrar los típicos gazebos utilizados para estas muestras por la intensidad de las ráfagas.

“Estamos gratamente sorprendidos por la cantidad de productores que vinieron, que fueron más de 70. Es muy difícil en estos tiempos juntar este número de gente”, contó con satisfacción el ingeniero Gonzalo Rodera, el encargado de la presentación de las parcelas junto a los otros integrantes del departamento agronómico de la CATA.

“Como hacemos siempre, presentamos parcelas de cebada y de trigo con el apoyo de los semilleros, y hubo empresas de fertilizantes y fungicidas que mostraron también sus resultados”, indicó. El establecimiento de los Etcheto está ubicado en una zona que desde hace tres años viene padeciendo la falta de agua, y en este 2023 todavía no ha recibido lluvias importantes. “Este campo tiene casi 200 milímetros menos que Orense, que está sólo a 25 kilómetros en línea recta, por eso vimos cultivos algo estresados. La única lluvia buena del año fue en marzo, con 160 milímetros. Y los cultivos se defienden igual porque es un muy buen campo y por eso pudimos realizar la muestra”, comentó el ingeniero.

Las empresas estuvieron de acuerdo en que la jornada se hiciera, y en este sentido Bioceres pudo mostrar las bondades de uno de sus materiales HB4. “Tenemos sembrado un Traful y se notaba muchísimo la diferencia entre la variedad que tenía el gen HB4 respecto a la que no lo tenía”.

Aunque Rodera aclaró que el panorama que se vive en ese sector de la franja costera (entre Orense y Lin Calel) “no es el común de la zona, porque para el lado de Orense o para San Mayol los cultivos están muy buenos”.

A cargo de las parcelas de cebada de las distintas variedades que se utilizan en la región estuvo el ingeniero Fidel Cortese, quien además de describir las características de cada material, se metió en la actualidad de la campaña y explicó que en el comienzo de la cosecha los rindes no son los esperados, “son de normales para bajos”. Y el panorama viene complicado en cuanto las calidades de los granos.

En lo que respecta al trigo, todavía falta para el inicio de la trilla, y si bien hay una zona que no ha recibido el agua que necesitaba, el ingeniero Rodera destacó que el termómetro viene ayudando a los  cultivos. “Es fundamental que no hayamos tenido temperaturas extremas, no se dio el famoso soplete de noviembre, y eso es clave para el llenado de grano. Eso va a ayudar que el cultivo rinda más”, analizó Rodera.

Buenas expectativas

Cerca de las 13 horas y con todos los productores en el galpón acondicionado para la ocasión, comenzó la disertación del Erize. El presidente de Nóvitas dejó un panorama alentador, pero -valga la redundancia- con varios “peros”. “El ‘pero’ más importante tiene que ver con el trigo. El productor debe saber que los valores que se están pagando hoy no se pueden ver en ninguna parte del mundo, salvo en Brasil. O sea que Argentina, con estos precios, solamente puede venderle a Brasil, porque como somos socios en el Mercosur tenemos un arancel externo que nos da una ventaja arancelaria de casi 40 dólares”, explicó.

Y completó: “Claro que hay un riesgo, y es que Milei acusó al presidente Lula de corrupto, de comunista y dijo que debía estar preso. Si Lula se ofendió por el discurso, o porque Milei haya invitado a Bolsonaro a su asunción, y nos quita el arancel que le da una ventaja al trigo argentino puesto en Brasil, nos puede costar 50 dólares por tonelada”.

Por otra parte marcó que la posición de Javier Milei respecto a la libertad de mercado, en el caso del trigo acostumbrado al intervencionismo del último gobierno, “es un claro factor alcista”.

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