Dramática situación en el extremo sur bonaerense por la sequía

La falta de lluvias combinada con vientos fuertes está provocando mortandad de animales, erosión de suelos y pérdidas muy significativas en lotes de cebolla, zapallo y maíz. El informe de Coninagro

 

Sin lluvias relevantes desde el mes de abril, el extremo sur de la provincia de Buenos Aires está viviendo una situación dramática, que incluso definen como peor a los transcurrido en a histórica seca de la campaña 2008/09. A la escasez de precipitaciones se le suman los vientos fuertes que potencian la crisis hídrica y generan erosión de suelos.

“Estas causas afectan con mortandad de animales y pérdidas muy significativas en lotes de cebolla, zapallo, maíz, entre otras producciones”, aseguró Elbio Laucirica, el presidente de Coninagro, que se mostró preocupado tras dialogar con productores afectados de los partidos de Villarino y Carmen de Patagones.

Hipólito Carmody, un joven de 37 años, licenciado en Administración Agropecuaria, fue uno de los productores de cooperativas integradas a Coninagro, que brindó su alarmante testimonio. Hace 12 años que trabaja en un establecimiento familiar de tercera generación en el partido de Patagones y contó: “Estamos en el partido más grande y austral de la provincia de Buenos Aires, con más de 1.300.000 hectáreas, aquí la diagonal árida está pegando fuerte, estamos atravesando una sequía que en esta zona se ha prolongado, este es un año atípico que está castigando severamente a la región”.

Y agregó: “Las consecuencias las sufrimos en lo referido a descapitalización de hacienda y erosión eólica en los suelos”.

Carmody explicó que en lo que va del año, “en Patagones en donde más ha llovido se registraron apenas 200 milímetros, cuando históricamente en distrito se han registrado entre 430 a 450 milímetros promedio”.

Y recordó que “en 2008, 2009 atravesamos una sequía más agresiva pero menos prolongada”.

Tras lo vivido en aquella oportunidad, hay productores que se han preparado y han implantado pasturas perennes, promoción de pastizales naturales y otros manejos sustentables, “vemos que esos sistemas hacen más llevadera la situación”, valoró.

Aunque advirtió: “El problema en nuestra zona es la que se va perdiendo escala, hay colonias agrícolas que se han ido disolviendo y esos son los productores más afectados y que necesitan ayuda, es muy complejo volverse a armar con 30, 50, 100 o 200 vacas con genética, en Patagones, al estar al sur del Río Colorado, somos una zona libre de aftosa sin vacunación, como Rio Negro, Neuquén, Chubut, Santa Cruz o Tierra del Fuego. Tenemos por pertenecer a esta eco región la expectativa de que se pueda renovar la Ley 12322 que para nosotros en estos casos son beneficios donde quedamos exentos de impuesto en inmobiliario rural y urbano, sellos e ingresos brutos, situaciones eventuales que hoy se valoran y solicitamos a los legisladores que se extienda”.

Por último, Hipólito resaltó “el apoyo que hemos recibido de cooperativas, INTA, Crea, Cambio Rural, y otros grupos de productores”.

Desde Coninagro hicieron trascender también el testimonio de Benito Rodríguez, otro productor cooperativo, ganadero y hortícola, en este caso asentado en Pedro Luro. En primer término, definió a la situación como “crítica” en el distrito de Villarino. “El sector está visiblemente afectado, hay vacas muriendo, prácticamente no se registraron lluvias, muchos productores están perdiendo lotes completos de cebolla, zapallo, maíz. La última lluvia fue en abril. La semana pasado cayeron 28 mm pero sirvió apenas para apaciguar esta problemática climática”, comentó.

“No llueve, hay mucho viento y se siente la crisis hídrica, hay menos agua que años anteriores, inclusive en esta zona hay muchos productores que migraron para otros distritos y zonas, como Viedma, General Conesa o San Javier, porque allí están al lado del Río Negro y acceden a regar con más agua y de mejor calidad”, agregó.

La situación climática se ve agravada por el encarecimiento de los insumos para producir. “Hay proveedores que no tienen precios fijados para vender. Por ejemplo, antes de las elecciones una bolsa de urea de 50 kilos la conseguías desde 7 mil a 13 mil pesos y hoy piden entre 45 a 50 mil pesos. Eso dificulta el cultivo de la cebolla y otras economías regionales”, aseguró.

Completó el panorama Amado Chcair, productor agropecuario de la zona de Secano del partido de Villarino: “Lo que estamos pasando debido a esta gran sequía, diría que es una situación caótica, las consecuencias son muy complicadas para el sector; la primera es la gran descapitalización por la venta de vacas madres, se hace destete precoz y se vende la madre a faena, el destino del ternero destetado es incierto, la recría es la que primero se sacó porque era la más rápida para moverla”.

Y agregó: “Todo lo que sale de las ventas se gasta en comida para lo que queda. La parte financiera también se va complicando, los costos de suplementar cada semana son mayores, si tenemos en cuenta que cuando empezamos a dar de comer, hace 6 ,7 meses, un rollo valía 19.000 pesos puesto en el campo, y ahora no se consigue por menos de 50.000. Ni hablar de lo que se va a pagar de impuesto a las ganancias, a pesar de que las ventas son forzosas”.

Al margen del delicado momento que vive, este productor de 70 años entiende que lo peor está por venir: “A mí modo de ver las consecuencias más graves de esta situación se van a potenciar el año que viene con bajos porcentajes de preñez, sin reservas forrajeras, sin granos porque de la cosecha fina prácticamente no va a haber, los verdeos de verano son insuficientes. Veo un horizonte muy oscuro”.

Compartí esta noticia en: