Un vendaval de terror en el campo de Elena Fernández

La tormenta de viento de la tarde-noche de ayer le tiró árboles, postes de luz, alambrados, chapas del galpón y le produjo la muerte de una vaca. El testimonio de la productora del paraje La Horqueta que “nunca viví una cosa así, fue peor que lo del sábado 16”

La nube de tierra impulsada por el viento que provocó que ayer pareciera de noche a las 7 de la tarde se transformó en una película de terror para la productora Elena Fernández. Y una película muy larga, porque su establecimiento ubicado en cercanías del paraje La Horqueta, a pocos kilómetros de Tres Arroyos, soportó más de tres horas de intensas ráfagas que generaron caídas de árboles de más de 100 años y alambrados, voladuras de chapas y hasta la muerte de una vaca. “Nunca viví una cosa así en 50 años que llevo viviendo en el campo. Incluso fue mucho más grave que el temporal del sábado 16”, le asegura a La Voz del Pueblo.

A casi 24 horas del nuevo temporal que azotó su campo, Elena todavía no había dormido. “Imaginate que a la noche no pude dormir, estuve sentada en una silla, a oscuras y escuchaba el ruido que hacían los árboles y los gajos que se desprendían y volaban. Fue tremendo”, recuerda mientras espera la ayuda de un muchacho para despejar el camino de entrada a La Sarita.

Como si estuviera guionado, Elena había vuelto a tener luz en su establecimiento un par de días antes tras los daños que ocasionó en el tendido eléctrico el temporal del sábado 16 que dejó su huella en Tres Arroyos. “Ni un día me duró la luz”, se lamenta. “Al celular lo cargo en la camioneta, pero no sé qué voy a hacer con las vacas porque no puedo hacer funcionar la bomba para el agua”, cuenta.

“El daño es muchísimo, porque me arrancó de raíz más de cinco pinos que deben tener unos 150 años. Y me tiraron varios metros de alambrados. Pero además, el viento tiró seis postes del tendido eléctrico,  y eso no sé cuánto tiempo llevará de reparación para recuperar la electricidad”, dice.

El escenario lo completan decenas de gajos de eucaliptos esparcidos por el establecimiento. Es más una de las ramas que tiró el viento cayó sobre la cabeza de una de las 100 vacas de Elena y la mató.

Angustia

“Esto me genera mucha angustia, preocupación y sobre todo, que fue una detrás de la otra. Tuve dos tornados en menos de quince días. Y a medida que voy recorriendo voy encontrando más árboles caídos, más la chapa que se voló de un galpón, es todo muy triste”, cuenta esta productora que se dedica a la cría y además tiene una majada de ovejas. Los lotes agrícolas los tiene arrendados.

Elena no tiene dudas al asegurar que “lo de ayer fue mucho peor, más grave que lo del otro sábado. Y que yo recuerde, en el 83 tuvimos un tornado que voló un silo y las puertas de un galpón, pero duró un ratito. Esta vez fueron un montón de horas. Fue terrorífico empezó a las siete y algo de la tarde, y eran las nueve y pico de la noche y seguía el viento. Volaba todo, veía caer los pintos, los gajos, y bailar los animales. La pasé muy mal y todavía la estoy pasando pésimo porque a medida que uno camina, va encontrando más cosas”, insiste.

Mientras espera novedades del personal de la CELTA para saber cuándo podrá volver a tener luz en el campo y agua para la hacienda, Elena sigue la recorrida para observar las consecuencias del temporal de viento que la hizo protagonista de una película de terror.

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