Con los números en carne viva

La faena se redujo casi 8% en el primer trimestre del año y la producción de carne vacuna retrocedió en niveles similares y pegó de lleno en el consumo doméstico, que exhibe las peores cifras de los últimos 30 años

En el primer trimestre del año, los principales números de la carne bovina no terminan de cerrar. Por el lado de la faena, la industria procesó menos cabezas y era algo que se esperaba para este año, a partir de la menor disponibilidad de la hacienda.

Pero el dato que comienza a preocupar es que no se puso en marcha la esperada retención de vientres, que es un indicador que representa el despegue de la actividad.

En el otro extremo de la cadena, esto se reflejó en una menor producción de carne y un desplome en el consumo, que en un escenario económico complejo no logra reaccionar y se encuentra en los niveles más bajos de las últimas décadas.

La caída de la faena

Al analizar la faena comprendida entre enero y marzo, la caída interanual -de acuerdo a datos oficiales- fue cercana al 8%. Pese al retroceso, se trata de una las cifras más elevadas para ese período, luego de los máximos alcanzados en el período 2009-2010.

“Lo mismo se confirma, al analizarlo en términos relativos al stock inicial, indicador que hasta el momento no se podría asociar a una fase de retención de hacienda como la que proyectábamos para este año”, analizaron desde el mercado ganadero de Rosario (Rosgan).

Los datos de la participación de hembras en los números de faena corroboran esta tendencia. Los porcentajes siguen siendo elevados y solo en marzo representó el 47,1% del total procesado por la industria frigorífica.

Según la entidad rosarina, se trató de la segunda participación más elevada para ese mes, desde marzo de 2019, cuando trepó al 49,2%. En esa oportunidad, la principal tracción vino por el lado de una fuerte salida de vacas con destino a China.

A diferencia de aquel año, los compradores chinos parecen estar mucho más cómodos en su dinámica de compras, tras abrir el juego a muchos más proveedores que en aquel entonces, cuando la necesidad de abastecimiento los llevó a pagar por momentos valores muy superiores a su capacidad de compra.

En el corto plazo, en el horizonte no aparecen señales que indiquen un cambio en este escenario. El traslado de vacas a faena sigue en alza y estacionalmente se está ingresando en el período de mayor salida para esta categoría. “De no suceder nada extraño, debería seguir en aumento por los próximos tres meses”.

El bajón del consumo

Con estos números de faena, la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes (Ciccra) estimó que entre enero y marzo de este año, los frigoríficos produjeron 745.000 toneladas de carne, un 7,6% menos en la comparativa interanual.

Si se descuentan las exportaciones de este período, en nuestro país se consumieron 499.700 toneladas, un 17,6% en relación al mismo lapso de tiempo. Se trata del registro más bajo de los últimos 30 años, según advirtieron desde la entidad presidida por Miguel Schiariti.

De este modo, el consumo anual por habitante en marzo fue de 42,6 kilos, un 18,5% por debajo del mismo mes de 2023. Además el promedio móvil de los últimos doce meses del consumo quedó en 50 kilos en el tercer mes del año, un 4,2% por debajo del promedio de un año atrás.

El informe también analizó el comportamiento de los precios en el último año y en promedio, los cortes vacunos aumentaron un 278%, por debajo del ritmo de las subas en hacienda, que llegó al 306,4% anual.

Esto demuestra que el eslabón comercial no trasladó la totalidad de las subas que se registraron en el Mercado Agroganadero de Cañuelas.

Infocampo

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