“Con la movilización por la educación pública se me vino a la cabeza la 125”

El presidente de la Sociedad Rural Argentina, Nicolás Pino, repasó distintos temas relacionados con el campo y con la política en una charla con La Voz del Pueblo. “A diferencia de lo que pasó con nuestro reclamo, esta vez el Gobierno escuchó a la ciudadanía y actuó rápidamente en función de esa demanda”, indicó

A excepción del momento en el que le tocó disertar en la jornada que la Sociedad Rural Argentina organizó el último viernes en Tres Arroyos y su condición de presidente de la entidad lo obligó a tomar distancia del público, durante el resto del evento Nicolás Pino estuvo mezclado entre los asistentes y predispuesto al diálogo. Uno más, literalmente, entre las más de 100 personas que se acercaron a las instalaciones de YPF Agro.

“Creo yo, y creemos desde la Rural, que la verdadera gestión se hace así, viajando y estando con productores, escuchando sus demandas, y  también participando con el arco político de cada lugar. Acá estuvieron el intendente de Tres Arroyos, el de Coronel Dorrego, y eso es bueno, se van generando vínculos entre productores, ciudadanía, políticos. Porque la única manera en que se pueden solucionar las cosas es dialogando y cambiando de opinión”, comentó Pino en el inicio de la charla con La Voz del Pueblo.

– Uno de los temas que surgió la última semana fue el de las fundaciones para la lucha contra la fiebre aftosa. ¿Creés que tienen que disolverse?

– Seguramente me habré expresado mal, quiero creer, porque en ningún momento yo o la Sociedad Rural dijo de tomar acciones directas con fundaciones o entes. Lo que sí nos parece, y eso sí creo que hay que conversarlo y entre todos ponernos de acuerdo, que hay que repensar la funcionalidad de esas fundaciones o entes, habida cuenta de que seguramente se venga un cambio en la forma de vacunar. Nadie está diciendo dejar de vacunar, aparte no es potestad nuestra, para eso existe un Senasa, que es un órgano por demás competente y profesional, que es el que tiene que tomar las decisiones.

Pero sí nos parece que ante un cambio en la vacunación, analicemos cómo seguir hacia adelante. Bienvenido sea que las fundaciones y los entes podamos repensar todo en función de algo en lo que todos vamos a estar de acuerdo: bajar el costo a los productores, nada más que eso.

– Van poco más de cinco meses del nuevo gobierno, ¿estás conforme con las medidas que ha ido tomando en referencia al sector agropecuario?

– Sí. Siempre te faltan más cosas, pero hay que poner en valor lo que viene sucediendo en estos meses. Tipo de cambio: era realmente algo que nos afectaba y mucho, más que todo en las producciones regionales, eso se ha mejorado. Líneas de crédito: parece mentira que hoy los bancos vuelven a laburar de banco, dando tasas cada vez más productivas, más amables, que los productores necesitamos para recomponer capital de trabajo después de tres años de seca. Así que contento con las cosas como van sucediendo.

– Tenés una buena relación con Javier Milei y bastante diálogo. ¿Escucha las demandas del campo?

– El presidente desde que lo conozco, es alguien que ha puesto al campo en un lugar preponderante, y eso lo afirma continuamente cuando hay oportunidad. Y creo que hay medidas que se van tomando acorde también a potenciar esa posibilidad de trabajo. ¿Falta mucho? Sí. ¿La idea del presidente es eliminar impuestos? Sí. ¿Va a poder hacerlo inmediatamente? Bueno, veremos, no depende de nosotros.

Si nosotros opinamos que vamos por el camino que debemos ir, pasando los momentos difíciles que está pasando la Argentina. El productor agropecuario no vive aislado de la sociedad y entiende que en este momento gran parte de la sociedad está pasando un momento duro. Por eso le digo a los colegas y amigos, cuando nos agarre la bronca, miremos un poquito para el costado. Nosotros vamos a seguir trabajando, apostamos por la Argentina y entre todos vamos sacar el país adelante.

– ¿Qué va a pasar con la retenciones?

– El presidente afirma que la promesa de quita de retenciones la va a cumplir y hay que creerle, porque va en ese camino. Pero también fue claro que por ahora no se puede eliminarlas. Pero sí se han podido ir haciendo cosas, por ejemplo lo de la brecha cambiaria, algo que nosotros veníamos reclamando a gritos desde hace tiempo, y que en algunos casos ocasionaba más daño que la retención en sí. Se está reacomodando la macroeconomía, va a costar, pero ha comenzado el proceso de cambio y yo creo que va a continuar de manera virtuosa.

– Después de la experiencia con Alberto Fernández, ¿cómo se hace gremialismo y se sigue reclamando ante un Gobierno que se manifiesta a favor del sector productivo y abierto al diálogo?

– Obviamente que son dos cosas totalmente distintas, lo que fue el gobierno de Alberto Fernández y lo que es el de Javier Milei. Faltaría la verdad si dijera que en la última etapa de Fernández, con Massa a la cabeza como ministro de Economía, el diálogo no existía. Existía un diálogo, pero los logros eran difíciles.

Ahora tenemos la ventaja que el diálogo existe, es muy fluido y el Gobierno escucha. No los reclamos, sino la propuesta que desde el campo le estamos haciendo. Y eso es muy virtuoso. La forma de encarar la acción gremial en este momento y a futuro es con demanda, cuando tiene que haber demanda, pero siempre es con mucha oferta atrás. Y eso el Gobierno lo entiende.

Hoy tenemos que ser responsables y hacer cada uno lo que tenemos que hacer. Nosotros como productores, producir más; el Gobierno generar las condiciones para que eso suceda, porque hoy tenemos un mundo realmente muy convulsionado y nosotros somos productores de algo que el mundo demanda: alimentos, energía, minerales. Bueno, seamos responsables y hagamos lo que tenemos que hacer.

– En tu disertación comparaste a la movilización por la educación pública con la resolución 125.

– Ese día a mí se me vino a la cabeza rápidamente nuestra movilización de aquel momento, y todo lo que se generó, que tuvo consecuencias pésimas, no sólo para el productor, para el sector, sino para la Argentina. Vivimos muchos años de chicaneos, de tira y afloje que no nos llevó a nada, nos llevó a perder tiempo, que es algo que no vamos a recuperar. Y llevó también que las oportunidades que el mundo daba en ese momento fueran aprovechadas por nuestros países vecinos.

A diferencia de lo que pasó con nuestro reclamo, esta vez el Gobierno escuchó a la ciudadanía y actuó rápidamente en función de esa demanda. Y me parece que es fundamental que el Gobierno escuche la demanda de la gente. Con el tema de las universidades fue clarísimo, ante una movilización espontánea que surgió por una decisión que convulsionó a la sociedad. Hay que escuchar, y el Gobierno escuchó.

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